Ante un retraso, la prioridad es resolver el viaje y conservar las pruebas. La compensación se valora normalmente según la demora con la que llegas al destino final, no solo por la hora a la que despega el avión.
Mientras esperas
Pregunta por escrito cuál es la causa del retraso y conserva cualquier SMS, correo o captura de la aplicación. Según la distancia y la espera prevista, la aerolínea debe ofrecer comida y bebida suficientes y dos comunicaciones. Si la salida pasa al día siguiente, debe facilitar alojamiento y transporte entre el aeropuerto y el hotel.
Si no ofrece esa atención y tienes que pagar, conserva facturas detalladas. Los gastos deben ser necesarios, razonables y estar relacionados con la espera.
A partir de cinco horas
Cuando el retraso en la salida alcanza cinco horas, puedes optar por no viajar y pedir el reembolso de la parte no utilizada del billete. Si el viaje ya no tiene sentido, también puede corresponder el regreso al punto de partida inicial.
La referencia de tres horas
Una llegada con tres horas o más de retraso puede dar derecho a 250, 400 o 600 euros si el vuelo está cubierto y la causa no es una circunstancia extraordinaria. En conexiones bajo una misma reserva se observa la demora en el destino final.
No aceptes un vale como única opción si prefieres un reembolso que legalmente deba abonarse en dinero. Revisa todos los requisitos en Derechos de los pasajeros.