La expresión “circunstancia extraordinaria” no es una respuesta suficiente por sí sola. La compañía debe poder relacionar el hecho con el vuelo afectado y demostrar que la incidencia no podía haberse evitado tomando medidas razonables.
Situaciones que pueden ser extraordinarias
Entre los ejemplos habituales están las condiciones meteorológicas incompatibles con la operación, las decisiones de gestión del tráfico aéreo, determinados riesgos de seguridad, la inestabilidad política y algunas huelgas externas a la aerolínea.
Situaciones que requieren más análisis
Los problemas técnicos derivados del funcionamiento normal del avión no son automáticamente extraordinarios. Tampoco basta con alegar “razones operativas”. Las huelgas del propio personal de la compañía han sido consideradas, en determinados supuestos, inherentes a su actividad.
La asistencia se mantiene
Que no exista compensación económica no elimina automáticamente el derecho a comida, alojamiento, transporte o reembolso cuando se alcanzan los umbrales legales.
Pide siempre la causa concreta por escrito y consulta la sección de circunstancias extraordinarias.